
Cuando mi mujer y yo fijamos la fecha de nuestra boda necesitábamos un fotógrafo para inmortalizar el evento.
En aquella época no conocía a ningún fotógrafo ya que ni lo era ni pensaba dedicarme a esta profesión.
El primer fotógrafo que visité fue el que me recomendó la iglesia en la que me casaba.
Cuando salí de su establecimiento estaba más liado que al principio.
El profesional intentó en vano explicarme el porqué una foto valía más que otra o porqué un papel fotográfico era mejor que otro.
Salí con la idea de que me habían hablado en un idioma que no conocía o, peor aún, que habían intentado tomarme el pelo.
Cuando una pareja viene a mi estudio para que les informe no puedo quitarme de la cabeza aquella impresión negativa que viví y procuro hacer todos los esfuerzos para que mis explicaciones sobre mi trabajo sean entendidas.
El tiempo me dice que, por desgracia, sigue habiendo parejas que salen como han entrado o peor.
La conclusión que he sacado es que los profesionales necesitamos explicarnos mejor, enseñar mejor nuestro trabajo, mostrar los entresijos del mismo, para que vosotros, los clientes, podáis ver sin distorsiones la evolución que hacen las fotografías desde que son tomadas por la cámara hasta que aparecen en vuestros álbumes.
Para eso he creado una galería dedicada exclusivamente a los retoques fotográficos en las bodas. Aquí podréis comprobar de primera mano el cambio que sufren todas las fotos cuando pasan por mi ordenador antes de llegar al álbum definitivo. No hay retoques espectaculares de piel de porcelana o retoques extremos de tipo "cirugía de ordenador". Esta galería encontraréis los retoques que habitualmente hago en todas las fotos pero que pasan desapercibidos porque normalmente no son apreciables cuando se ve la foto en el álbum. Lo único que les falta a esas fotos para ser definitivas es el encuadre final que normalmente adapto al tamaño de la foto o, si se trata de un álbum digital, al espacio que cada una ocupa en la hoja del álbum.
El trabajo mostrado en esta galería es lo que diferencia el trabajo de un Fotógrafo Profesional del trabajo de un simple amateur, es lo que diferencia un resultado espectacular de un resultado mediocre. En definitiva es lo que diferencia unas fotos excelentes tanto por su realización como por su acabado de unas simples fotos.
Espero que esta galería os ayude a comprender mejor el trabajo que hay en una foto desde que se encarga hasta que aparece en el álbum.
Respecto del trabajo concreto, hago varios tipos de reportajes de boda. Cada uno pensado para un tipo de pareja.
En las galerías hay muestras de nuestro trabajo, tanto en formato clásico (fotos pegadas en álbum tradicional) como en el formato más moderno y actual de "libro digital".
¡¡No dejéis de visitar nuestra galería de retoques fotográficos, en especial el apartado relativo a los reportajes de boda: os sorprenderá!!
Novedad: Reportaje en formato electrónico